En 2025, un accidente en una competencia de Ironman me sacó de la operación por 3 meses.
Esa pausa forzada fracturó mis paradigmas: mi visión ya no era coherente con el mercado del coaching
transformacional en el que operaba, y decidí cortarlo de raíz.
Con esa decisión me puse contra la pared: tenía que escalar Hábitat Digital sin que dependiera de mi
presencia física. Dejé de improvisar y me fui a los cimientos. Fusioné mi mente analítica de Contador
Público, mis más de 15 años de trinchera como Consultor y Coach de Vida y Negocios, y la disciplina implacable
del alto rendimiento deportivo.
El problema no era mi equipo. Era el lenguaje: operábamos con sobreentendidos. Así que diseñé un
ecosistema gerencial donde cada acuerdo se cumple por fuerza de gravedad.
Empaqueté ese sistema como Hábitat 360 — Nivel Ejecuta,
exclusivamente para dueños que, como yo, se niegan rotundamente a que la moneda de cambio para escalar
sea su propia vida.